La crisis se ceba con los comercios españoles

Publicado originalmente en Mundo Empresarial el 13-02-2021

Un problema de larga data, que la pandemia ha exacerbado, es el de los alquiles comerciales. Este fenómeno que se extiende en todas las grandes capitales del mundo, y que, junto a los alquiles de vivienda, representan cada vez más un problema para la sustentabilidad y desarrollo económico de personas, pymes y países, por el freno a la actividad que representan, se ha vuelto crítico en Madrid y especialmente Barcelona, donde bares y comercios no esenciales viven doble crisis: por un lado la imposibilidad lógica de vender por los distintos confinamientos, restricciones de aforos y demás medidas de circulación, sumadas a los propios comportamientos de las personas que han trasladado su consumo al formato on-line que ofrecen grandes cadenas, y por el otro, las insuficientes ayudas o controles de estas que, además, se encuentran con la intransigencia de las grandes inmobiliarias.

Según un informe de TC Group, en Madrid, al igual que en Barcelona, las calles más turísticas y reconocidas son las que han sufrido su mayor caída en la afluencia peatonal. La calle Arenal ha disminuido de media un 75%, mientras que la mítica Preciados lo ha hecho un 47%, Fuencarral un 41%, y la señorial Serrano, en el elegante barrio de Salamanca, un 34%. En la ciudad condal, en el hipercinético paseo de Gràcia barcelonés, la pérdida fue del 37%, en tanto que en la Rambla fue del 38%.

Pero esto no es un problema solo de la Capital administrativa o turística. Esta problemática se extiende por toda España. “No me gustaría tener que cerrar el negocio en el que he invertido 30 años, por eso seguimos luchando” cuenta para el diario El País, un hotelero aragonés con más de treinta restaurants y que debió declararse en concurso preventivo para evitar la quiebra directa e intentar así reestructurar su deuda.

Particularmente en Cataluña, el gobierno ha promulgado un decreto que rebaja los alquileres comerciales en un 50%. No obstante, los comerciantes denuncian que las grandes gestor se niegan a cumplimentarlo y aducen que optan por el más una norma más laxa emitido por el gobierno de España, que da potestad a los propietarios de percibir el importe íntegro, pero en cuotas. Esto ha llevado a la judicialización de casos como el de los locales en los aeropuertos, donde Aena, empresa gestora de los mismos, se ha negado incluso a otorgar rebajas, aun cuando han permanecidos cerrados o con tráfico mínimo.

En este contexto, el presidente de la Confederación Española de Comercio reclama medidas contundentes y mesura en cien mil los comercios que ya han bajado sus persianas: “Si no hay ayudas directas vamos a asistir a una auténtica cascada de cierres”.

El diario La Vanguardia, por su parte, ha difundido que una de cada cinco tiendas se encuentra en peligro y no pueden resistir. Así lo manifiesta Albert Vinyals, investigador de la escuela universitaria Escodi, en su encuesta sobre la salud de retails en Barcelona, cuando dice que: “(los comercios) no pueden resistir con las actuales condiciones. Se trata sobre todo de tiendas de ropa y artículos para el hogar, un 91% de los cuales afirma haber perdido facturación y márgenes; el 40% de los comercios que tienen más de un establecimiento ha reducido su red de tiendas, dejando los locales de las calles vacíos.”

Todo esto se presenta en medio de los informes del Banco de España, el cual estima que el 40% de las empresas poseen dificultades financieras, y aunque afirma que se ha logrado mitigar los riesgos de liquidez, debido a las políticas económicas implementadas desde el gobierno, advierte que la presión en la solvencia empresaria (producto de la extensión en el tiempo de los cierres), requiere de medidas adicionales como subsidios directos y préstamos participativos del capital, tal adelantáramos desde Mundo Empresarial la semana pasada.